lunes, 21 de octubre de 2019

¡Nos encanta nuestra Casa de Niños!

Septiembre pasó entre llantos y abrazos de consuelo. Todo era desconocido y nos daba un poco de miedo. Poco a poco comenzamos a conocer nuestra clase, nos acercábamos a los amigos y cogíamos apego con las educadoras que tantos mimos nos daban. 






Ahora los llantos han dado paso a las sonrisas y todo lo que antes nos era desconocido forma parte de nuestro día a día. Y, es que, aunque aún nos cuesta un poco despegarnos de nuestra familia en el momento de la entrada, nos encanta quedarnos en la casita para vivir nuevas emociones y aventuras.

Todo lo que hacemos se basa en una serie de rutinas que nos aportan seguridad, pues podemos anticiparnos a todo aquello que va a suceder.

La entrada es la rutina más difícil de todas. El sueño a veces nos juega una mala pasada y hace que no queramos despegarnos de la persona que nos trae ¡Con lo agustito que estaba yo en la cama!

El momento de actividad nos encanta, pues en él descubrimos todas las capacidades que tenemos y podemos sacar lo mejor de nosotros mismos; nos convertimos en pintores, músicos, construimos altas torres...

Después llega el momento de aseo ¡Necesitamos quedarnos agustito para aquello que vendrá después!


Pero nuestro momento preferido del día es...¡EL TENTEMPIÉ! Tanto trabajar nos da mucho hambre y acudimos corriendo a las mesas para ver lo que nos toca de comer.



Por último jugamos libremente, decidiendo lo que queremos hacer en ese momento. Unos optan por jugar en las diversas zonas y otros prefieren dormir para liberarse del cansancio. Y si salen unos rayos de sol ¡CORREMOS HACIA EL PATIO!





¡CADA DÍA EN LA CASITA ESTÁ LLENO DE MOMENTOS ÚNICOS!


No hay comentarios:

Publicar un comentario