Las actividades que nos proponen nuestras "profes" molan un montón. Sobretodo las que dejan sacar a relucir nuestra creatividad... Y es que cada uno de nosotros ¡Lleva un pequeño artista dentro!
Nos encanta pintar con todo tipo de materiales (rodillos, esponjas, brochas, tapones, pajitas...), modelar plastilina creando formas y dándoles un nombre y sobretodo "pringarnos" y divertirnos mientras lo hacemos.
Da igual donde lo hagamos, en un gran papel continuo o en pequeños folios... ¡LO IMPORTANTE ES EXPRESARNOS! Y es que, con las actividades plásticas no solo imaginamos y fortalecemos nuestra psicomotricidad fina, si no que también damos salida a cada emoción que nos invade. Un garabato puede recordarnos el día que pasamos en el parque con papá y mamá o al monstruo al que tanto tememos.
Además este tipo de actividades nos ayudan a relajarnos, a centrar nuestra atención en algo y, por tanto, concentrarnos. Y ¡Vaya si nos concentramos! Tanto es así que, de pronto, el aula se queda en silencio, mientras de fondo suena música clásica o relajante ¡Qué momentazo!
Por todo esto...¡NOS ENCANTA PASAR CADA DÍA EN NUESTRA PEQUEÑA CASITA!



No hay comentarios:
Publicar un comentario