En la Casa de Niños realizamos múltiples talleres que persiguen unos objetivos pedagógicos concretos. Como ya hemos dicho en varias ocasiones los niños aprenden jugando, por lo que debemos darle a cada actividad que realiza la importancia que se merece.
Durante la mitad del primer trimestre y el segundo en su totalidad, se ha realizado el taller de práctica psicomotriz pero... ¿Qué es? ¡TRANQUILO! En seguida te lo explicamos.
¿QUE ES LA PRÁCTICA PSICOMOTRIZ EDUCATIVA?
Mediante
el juego libre se puede observar como los niños van accediendo a una mayor
posibilidad de movimiento, utilizándolo como medio de aprendizaje,
descubriéndose así mismo, enfrentándose a sus conflictos interiores y sus
miedos.
En la
Práctica Psicomotriz, la implicación del educador ha de ser moderada. Acogemos
a cada niño, no le estimulamos, no le invadimos sino que le acompañamos,
respetamos. Damos seguridad y confianza a través de nuestra palabra, nuestra
mirada, nuestra mano.
La
sala se convierte en una sala de juegos, de expresión, de manifestación de la
verdadera personalidad del niño. Así, desde este lugar se permite dar salida a
todo lo emocional: la alegría, el enfado, la tristeza, el miedo...
Todo
este desarrollo motórico y emocional, va propiciando a su vez un desarrollo
cognitivo, trabajando indirectamente otros muchos conceptos como la orientación
espacial, nociones de tamaño....
El
respeto a los demás y el cuidado de uno mismo es la norma principal en esta
actividad.
Lo
que se pretende en definitiva, es observar el desarrollo madurativo del niño en
su globalidad, es decir en los planos motor, afectivo, emocional y cognitivo, a
la par que social. Este último se realiza con sus grupo de iguales y dota al
niño de estrategias para poder desenvolverse en el mundo como un ser que puede
expresar lo que piensa, siente y quiere.